Hoy he tenido un leve accidente de tráfico debido a la lluvia y al estado lamentable de la carretera. La rueda patinó y choqué con un vehículo que venía por su carril correctamente. En un segundo el ruidoso crash de mi coche me embargó de temblores todo el cuerpo. Solamente iba a 40 kms /h . Abrí la puerta pero no podía abrirla tan solo un poco. Salí por la puerta del copiloto y vi a Ulises, amigo de hace unos años que el accidente nos ha vuelto a reencontrar.
Lo primero que me dijo fue ” ostras Esther, ¿estás bien?” Y me abrazó. Yo seguía temblando del impacto aunque estaba bien físicamente. Miramos su coche y no tenía desperfecto alguno. Él preguntaba: pero. ¿Con que has chocado ??? En medio de la calzada habían restos de cristal y plástico provenientes de mi vehículo. Entonces los dos nos acercamos a ver mi coche y el lateral de la banda del conductor luces y chapa estaban rotos. Los dos alucinados. Los coches que circulaban miraban y paraban para preguntar si necesitábamos algo. El vecindario de la urbanización es muy agradable y respetuoso.
Llamé por teléfono a mi marido para decirle que acababa de tener un accidente y en minutos llegó al punto del accidente. Llamamos a la grúa y llegó a la hora prevista. El señor de la grúa se subió a mi coche para subirlo a la plataforma y en el momento que ya estaba subido , de repente la grúa empezó a deslizarse hacia atrás mientras nosotros estábamos detrás. De repente grité, en dirección donde la grúa estaba precipitándose, estaba haciendo maniobra de marcha atrás el vehículo de correos , que , gracias a mi grito frenó y gracias a mi grito, el gruista salió pitando de mi coche y corrió hacia la cabina para frenar la grúa. Mi marido y yo nos quedamos asustados por el suceso.
No me preguntéis por qué yo intentaba agarrando el lateral de la grúa para frenarlo por que es de locos… el inconsciente. La verdad ya veía mi coche siniestro si llega a chocar contra el muro puesto que todavía no estaba atado con los cables a las ruedas. Llegamos al concesionario y allí dejamos mi coche pendiente que el perito viniera a hacer el peritaje y se arreglara . Al salir de allí, el sol brillaba empezando a secar el asfalto mojado.









