Si las paredes hablaran…
Revelarían secretos que las voces callan.
Si las paredes hablaran, contarían la felicidad:
en el 5′ 1′, una pareja de recién casados,
haciendo el amor como si el mundo no existiera,
convencidos de que este instante es eterno.
Si las paredes hablaran, susurrarían sobre la pasión prohibida:
dos amantes en un callejón,
derramando deseo en la penumbra,
sin pensar en el alba que los separará.
Si las paredes hablaran, gritarían con desesperación:
una mujer está siendo asesinada por el hombre que juró amarla.
Gritarían tan fuerte que romperían el silencio que la envuelve.
Si las paredes hablaran, murmurarían la lucha diaria:
una familia humilde, apretando los bolsillos,
haciendo milagros con monedas para llegar a fin de mes.
Si las paredes hablaran, suspirarían la soledad:
un anciano mirando la ventana vacía,
esperando a alguien que nunca llega.
Si las paredes hablaran,
nos contarían que la vida no es solo luz o sombra,
sino un mosaico de momentos,
la cruda realidad entrelazada con destellos de esperanza.
