Esther Mena, 2026
Se alza el sol sin hacer ruido,
como quien conoce todos los cansancios.
Entra por la ventana poco a poco
y acaricia los recuerdos dormidos.
La taza humea sobre la mesa,
los pensamientos aún van descalzos,
pero dentro del pecho algo canta:
hoy también es una nueva oportunidad.
Hay días que pesan como piedras,
y noches que dejan huellas de lluvia,
pero siempre regresa una pequeña claridad
a recordarnos que somos semilla.
Camina, corazón mío, sin prisa.
No hace falta correr para llegar a vivir.
Cada paso sincero es victoria,
cada aliento sereno… un milagro.
Y si hoy sonríes aunque sea un poco,
ya habrás vencido a la tristeza.
