(manifiesto-poema para las almas diferentes)
© Esther Mena.
Tras la presentación de mi libro,
quise gritar al mundo lo que tantas veces callé.
Quise poner palabras al amor, a la lucha,
a la diferencia que en realidad nos iguala.
Sentí la urgencia de escribir por todos aquellos
a quienes la sociedad no ve,
no escucha, no nombra…
pero que están.
Para quienes caminan fuera del margen,
los que hablan con silencios,
los que abrazan con la mirada,
los que no caben en ningún molde
porque no fueron hechos en serie,
sino moldeados con una sensibilidad única.
Para Ruth, mi hija,
que aprendió a sentir el mundo
no con el oído, sino con todo su ser,
transformando cada vibración en una forma de estar viva.
Y para Lídia, mi nieta,
que navega su propio universo,
viendo belleza donde otros solo ven rutina,
pintando constelaciones con sus manos pequeñas.
Para los que crecieron bajo etiquetas:
“discapacidad”, “retraso”, “trastorno”, “raro”…
Para quienes han sido mirados con lástima o con miedo,
cuando merecen respeto, espacio, y sobre todo, amor.
Los que tienen capacidades
que no salen en los informes médicos,
ni en los currículums,
pero que saben darnos lecciones
de humanidad, de paciencia, de ternura.
Ni normales, ni anormales.
Simplemente humanos.
O quizás más humanos que muchos.
Estas almas no son invisibles.
Es el mundo el que ha olvidado mirar.
El que teme lo que no entiende.
El que esquiva lo que le desafía.
Pero ellas…
ellas nos enseñan otra forma de estar.
Nos enseñan a mirar con el alma,
a escuchar con el pecho,
a caminar sin prisa,
a vivir con más verdad.
Por eso escribo.
Para que no los olviden.
Para que los escuchen.
Para que los vean.
Para que sean reconocidos
no por lo que les falta,
sino por todo lo que son,
y todo lo que nos dan.
Porque la diferencia no es una carencia,
sino otra forma de eternidad.

No podias resumir tant en tant poc…!!!
Tu també poses llum a la foscor
T’estimo filla!!!
No se com reflectir lo que hi sentit dintre meu al llegir aquestas paraules.
Gràcies x fer.me reflexionar
estoy alucinando con todos tus poemas un beso
Gracias José Luis. Un beso grande