© Esther Mena, 2026
He tenido a los niños unos días, llenos de risas y canciones, de pequeñas aventuras que llenan el corazón de emociones.
Cada mañana una sorpresa, cada tarde un nuevo tesoro, en sus miradas tan vivas he encontrado calma y amor.
Hemos compartido juegos y sueños, conversaciones sin final, y momentos que se convierten en recuerdos de un valor excepcional.
La semana ya termina, pero queda en mi corazón la alegría de tenerlos y verlos crecer con ilusión.
Hasta la próxima semana, con nuevas historias por contar, guardaré estos bellos instantes que nunca quiero olvidar.
