Llega el 31 de octubre, día de la castañada, que se celebra principalmente en Cataluña, Aragón y otras zonas de España. Tiene raíces más profundas y es una festividad asociada al Día de Todos los Santos, recordando a los difuntos. Estas tradiciones reflejan un ambiente de recogimiento y familiaridad, además de tener un trasfondo histórico vinculado a los antiguos rituales de ofrenda.
Halloween, por otro lado, está más orientada hacia lo lúdico y festivo, con disfraces, decoraciones tenebrosas y el famoso “truco o trato”.
Para mantener viva la Castañada, algunas iniciativas en Cataluña y otras regiones promueven actividades tradicionales y fomentan la participación local en eventos relacionados con esta celebración.
Cuando era joven me encantaba preparar los panellets de piñones, almendras, coco, limón, cereza y chocolate. En el horno hacía también los boniatos y preparaba el porrón de moscatel. Bajaba a la entrada de la urbanización y me ponía a vender las bolsitas de celofán llenas de panellets. Las nenas disfrutaban con las castañas que hacíamos dentro de una lata de contenedor. Aunque han pasado años, los recuerdos y las anécdotas quedan y se comparten aunque los tiempos hayan cambiado una brutalidad.
Por otra parte también nos disfrazábamos de brujas o fantasmas en la fiesta escolar. Aunque debo recalcar que era una de las pocas madres que se disfrazaba.
En definitiva, mantener las tradiciones es importante y divertirse también. Os deseo que lo paséis bien, disfrutéis y no olvidaros de vuestros allegados que ya no están con vosotros en el día de Todos los Santos .
